octubre 29 2020

Tres razones para no usar la violencia como método de disciplina

“Te golpeo para que te conviertas en una buena persona”, es una de las frases más utilizadas por madres y padres que usan la violencia como un método de disciplina con sus hijas e hijos. Sin embargo, esto es algo que jamás se logrará con castigo físico.

"La violencia deja una huella emocional para toda la vida", explica Stephany Orihuela.

Mónica Sarmiento, coordinadora técnica de Desarrollo Programático, y Stephany Orihuela, especialista en Protección Infantil y Participación, ambas expertas de Aldeas Infantiles SOS Perú, brindan tres razones fundamentales para no usar la violencia como parte de la crianza:

1. Porque relaciona al amor con la violencia

Tu hija/hijo acaba creyendo que las personas que los quieren pueden dañarlos, justamente por el hecho de amarlos. "Si usas violencia para educar a tus hijos, les estás enseñando, inconscientemente, que las personas que los quieren tienen derecho a dañarlos”, afirma Orihuela.

Las niñas y niños están en pleno proceso de desarrollo y pueden interiorizar que "si mi papá/mamá, que es la persona que más me ama en el mundo, me pega, es normal que cualquier otra persona que me quiera pueda agredirme". Cuando sean adultos y empiecen sus relaciones interpersonales, probablemente, empiecen a justificar y/o normalizar situaciones de violencia por parte de su pareja y/o amigos.

2. Porque relaciona a la autoridad con la violencia

Cuando usas la violencia como método de disciplina, las niñas y niños aprenden a obedecer desde el miedo y  la sumisión. Además, creerán que la forma de imponer autoridad es a través de la violencia.

"Los padres agreden a sus hijos porque hay una relación de poder. Lo que les estamos enseñando es que toda persona que tenga más autoridad que ellos, puede agredirlos. En el futuro, esto no solo impactará en sus relaciones de pareja, sino incluso en el ámbito laboral”, advierte la especialista.

3. Porque enseña que la violencia es la forma adecuada de resolver conflictos

Otra de las razones para no usar la violencia es que si lo haces, les enseñas que la violencia es adecuada o está justificada a la hora de corregir ciertas situaciones. Por ejemplo, Mónica Sarmiento explica que si el niño ve a sus padres peleándose o si ve que sus papás se pelean con otras personas, cuando vaya al colegio va actuar de la misma manera porque va interiorizar que esa es la manera correcta de resolverlo”.

"Esto nos ayuda a entender el comportamiento de la sociedad en general. Cuando uno agrede a una niña o niño, no solo causa el daño físico, la violencia también genera otras conductas que van a marcar su estilo de vida futuro. La violencia no solo afecta al niño y a la familia, sino a toda la sociedad”, finaliza Sarmiento.

¡Súmate a nuestra campaña Familias Libres de Violencia!

Firma la petición y ayúdanos a que más niñas y niños crezcan en un entorno libre de violencia, ingresa aquí.