Nuestro trabajo – 20 junio 2018

Realizamos taller sobre la importancia del juego en el desarrollo de los niños y niñas en el distrito de Carabayllo

La actividad reunió a 200 madres y padres de familia de los Asentamientos Humanos Raúl Porras Barrenechea y El Progreso; ambos ubicados en el mencionado distrito.

Como parte de la segunda etapa del proyecto “Equidad para la infancia: Modelo Piloto de Ciudad Inclusiva para niñas y niños de Carabayllo” que se implementó en el distrito de Carabayllo, el Programa de Aldeas Infantiles SOS en San Juan de Lurigancho, llevó a cabo el primer taller  participativo, teniendo como eje principal  la importancia del juego en el desarrollo de los niños y niñas.

Esta actividad que se desarrolló en los parques Santa Rosa y Machu Picchu, espacios en donde gracias al proyecto, ya se instalaron áreas de juego y recreación dirigidas a la primera infancia (0-6 años), tuvo la participación de  200  madres y padres de familia, logrando que  los asistentes reconozcan que las niñas y niños tienen el derecho a jugar y a una infancia feliz; espacio en donde también se  promovió la integración y fortaleció el vínculo familiar.

¡Todas las niñas y niños, tiene el Derecho a jugar y divertirse en un ambiente sano y feliz; pues allí fortalecen su autoestima y sus habilidades sociales!

La promoción de este proyecto, se viene realizando a través de la participación en diversas ferias informativas, en donde se informa sobre el trabajo que viene realizando Aldeas Infantiles SOS Perú a favor de las niñas, niños y adolescentes, sobre la importancia del juego y de conocer los Derechos del Niño.

Sobre el proyecto
Es importante recalcar que el proyecto” Equidad para la infancia: Modelo Piloto de Ciudad Inclusiva para niñas y niños de Carabayllo”, se realiza través del Programa de Aldeas Infantiles SOS en San Juan de Lurigancho, en alianza con la Fundación Bernard Van Leer y la Municipalidad de Carabayllo, teniendo como principal objetivo  promover que el gobierno local y la comunidad de Carabayllo incluyan en su desarrollo urbano espacios públicos afectivos para la infancia,  lo cual permite la interacción de las familias y la comunidad, para lograr la disminución de la violencia familiar.

¡El juego y la recreación reducen la violencia!