febrero 23 2021

La vida de Laura durante la pandemia

"Mi nombre es Laura* y tengo 9 años. Vivo con mi mami, papi y mi hermanito de dos años en Nueva Ciudad Inca, Cusco; estamos construyendo nuestro hogar aquí.

Cuando crezca quiero ser veterinaria porque me encantan los animales y me gustaría cuidarlos para que nadie les haga daño.

Extraño mi colegio porque ahora no estoy aprendiendo bien. Antes, mi profesora me ayudaba, pero ahora mi mamá no puede porque ella no tuvo la oportunidad de ir al colegio como yo.

En el colegio, estaba empezando a ser cada vez más inteligente.

Como no tenemos electricidad aquí en Nueva Ciudad Inca, no puedo seguir mis clases a diario en la TV o radio. Los profesores me envían la tarea por Whatsapp, pero mi papá se lleva el único teléfono que tenemos a su trabajo, así que solo puedo hacerla los domingos cuando él se queda en casa. Mientras tanto mi mamá me hace practicar mi caligrafía, copio todo lo que he aprendido este año en un nuevo cuaderno, hago 10 páginas al día. A veces mi tía Delia, nuestra vecina, me presta su teléfono pero me da vergüenza tener que pedirle.

Por eso durante el día juego con mis muñecas y también ayudo a mi mamá a lavar la ropa y limpiar la casa. Ahorita está con descanso porque tiene un problema dental, por eso yo recojo la comida de la olla comunitaria.

Yo opino que la olla es una gran ayuda porque cuando no tenemos comida, ahí no más comemos. Mis comidas favoritas son el guiso de calabaza y el arroz chaufa. A veces mi mamá cocina y me siento orgullosa porque de esa forma está ayudando a que otros niños como yo tengan qué comer".

Como respuesta a la crisis social y económica de la COVID-19, Aldeas Infantiles SOS Perú apoya 18 ollas comunitarias y 17 comedores comunitarios a nivel nacional, con un presupuesto mensual de 700 soles, para la compra de alimentos. Además, hay acompañamiento constante y talleres para desarrollar habilidades de organización y liderazgo en las juntas directivas.

*Los nombres fueron cambiados para proteger su privacidad.