7 junio 2019

El trabajo se convirtió en su pasión

Cuando Fabiola escucha que los pasajeros están satisfechos, se llena de mucha energía; eso la motiva a seguir dando lo mejor de ella. Su próxima meta es trabajar en un crucero.

Su paso por  la Aldea Infantil SOS Cusco

“Cuando llegué a la Aldea Infantil SOS Cusco, me sorprendieron con una fiesta; recuerdo que había una torta muy linda. Yo llegué junto a mis dos hermanos menores, y de pronto ya tenía muchos más. Siempre tenía compañía, a quien contarle mis cosas”.

Esos son los momento que más recuerda por su paso en la Aldea Infantil SOS Cusco. Además, creó un vínculo muy cercano con su Mamá SOS, de quien recibe constante apoyo y con quien siempre tiene una muy buena comunicación.

Empezando la travesía

Actualmente, Fabiola tiene 23 años de edad y  es egresada de la Carrera de Turismo por la Universidad Andina en la ciudad de Cusco. Hace casi un año que la contrataron para trabajar en la conocida cadena internacional de hoteles y trenes Belmont Andean Explorer, específicamente para trabajar en el tren Belmond Andean Explorer- El primer tren de lujo de América del Sur- en el área de alimentos y bebidas en la ruta turística Cusco - Puno – Arequipa.

Cabe resaltar que Fabiola empezó allí haciendo sus prácticas profesionales, en la categoría hotelera y  gracias a su perseverancia y buen desempeño profesional, solo a los 3 meses logró que sea promovida y la invitaron a trabajar en el tren.

“Cuando fue mi primer viaje, me sentía muy nerviosa;  pero mi Mamá SOS que siempre está conmigo en los momentos más importantes de mi vida,  y por supuesto que estuvo ahí conmigo. Su apoyo es incondicional y su cálido abrazo fue más que suficiente para vencer mis miedos y estar preparada para mi primer viaje”.

Cuando amas lo que haces

Fabiola viene trabajando en el tren Belmond Andean Explorer desde hace un año y considera que cuando uno ama lo que hace, el trabajo se convierte en una experiencia  realmente significativa.

“La experiencia que vivo allí y la de los pasajeros, turistas, es increíble. Muchos de ellos, al final de la travesía me han abrazado llorando de alegría, agradeciéndome por mi trabajo, otros me regalan artesanías de sus países, esos detalles me motivan a seguir dando lo mejor de mí”, nos cuenta Fabiola quien ya tiene como próxima meta trabajar en cruceros.

En Aldeas Infantiles SOS Perú nos sentimos muy felices por los logros de todas y todos los participantes. Fabiola ha salido adelante  gracias a su esfuerzo y dedicación. Nosotros, seguiremos trabajando para que todas y todas puedan alcanzar sus sueños; por un país con igualdad de derechos y oportunidades para las niñas, niños adolescentes y jóvenes.

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